José María García Guirao analiza las previsiones de fiscalidad para 2026 en Líder Legal
José María García Guirao, socio del área fiscal de Devesa, ha participado en un reportaje de Líder Legal dedicado al análisis comparado de la fiscalidad en 2026 en Europa y Latinoamérica, aportando la visión de la firma sobre el contexto tributario español y su impacto en empresas e inversores.
La intervención de García Guirao se enmarca en un especial que examina cómo distintas jurisdicciones -entre ellas España, Andorra, Paraguay, Colombia y Perú- afrontan un ejercicio marcado más por la gestión de la estabilidad que por grandes reformas estructurales. En el caso español, el socio de Devesa analiza tanto el escenario macroeconómico como la práctica administrativa y su efecto real sobre la presión fiscal efectiva.
¿Cómo describiría las perspectivas fiscales en España para 2026, considerando el crecimiento proyectado del 2,9 %, deuda pública en torno al 100 % del PIB?
José María García Guirao: Desde un punto de vista fiscal es importante indicar que la coyuntura política tiene gran trascendencia. El Gobierno no tiene mayoría para sacar adelante modificaciones legales de calado. Es muy difícil que pueda sacar adelante lo que serían los primeros presupuestos de la legislatura. Sin embargo, sí que es previsible que la recaudación siga aumentando. Consecuencia de no haber deflactado las tarifas y de tener a una Administración Tributaria tremendamente motivada para ello. En cualquier caso, no se prevén modificaciones de gran envergadura.
¿Qué impacto anticipan las condiciones macroeconómicas globales, como volatilidad financiera y aranceles de la administración de Trump (con efectos limitados en exportaciones españolas), en las políticas fiscales españolas de 2026 y la balanza comercial del país?
José María García Guirao: Las políticas fiscales en este punto dependen mucho más de Bruselas que del Gobierno de España. Y hasta ahora se han caracterizado por replicar las políticas de Trump. No obstante, parece que la guerra arancelaria fue algo más del inicio de su mandato que algo que haya tenido continuidad con posterioridad. Con más o menos esfuerzo, se ha ido llegando a acuerdos con todos sus socios comerciales. En cuanto a la balanza comercial, los sectores más afectados están intentando buscar nuevos mercados en los que dirigir la producción que no puedan colocar. Será difícil al principio, pero pienso que, a medio plazo, habremos encontrado nuevos nichos. Nuestros productos son muy competitivos en el exterior.
¿Cómo adapta Devesa sus estrategias fiscales para 2026, asesorando a empresas ante reformas como facturación electrónica obligatoria, cambios en IRPF/IVA/Sociedades, mayor transparencia digital y retos presupuestarios, identificando oportunidades/riesgos para inversores?
José María García Guirao: En Devesa hacemos un diagnóstico 360. Analizamos la estructura societaria de nuestros clientes desde el prisma de la exención en el Impuesto sobre el Patrimonio, generalmente con estructuras tipo Holding. Revisamos el cumplimiento escrupuloso de los requisitos. Y vemos si su ahorro está fiscalmente bien canalizado, mediante SOCIMIS o SCR, dependiendo de la tipología de cada cliente. Y a partir de ahí nos centramos en la tributación en sociedades, para que puedan acceder a todos los beneficios y ventajas. Si se trata de sectores que pueden tener actividades exentas, como sanitarios o educativos, también vemos con mucho mimo el impacto en IVA.
Se trata de diseñar estructuras que puedan absorber bien las modificaciones que puedan producirse. Otra de nuestras especialidades es el área de contencioso tributario. Muchos clientes vienen para que los defendamos en Inspecciones de Hacienda y en Recursos contra Liquidaciones y derivaciones de responsabilidad. La Administración es muy agresiva y no siempre tiene criterios que sean convalidados después por los Tribunales.
En el reportaje, Líder Legal sitúa el ejercicio 2026 como un año de prueba para los modelos fiscales, más condicionado por la capacidad de gestión administrativa y la previsibilidad institucional que por reformas estructurales. En este contexto, la aportación de José María García Guirao pone el foco en una realidad española caracterizada por la ausencia de grandes cambios normativos, pero con una presión recaudatoria creciente a través de la gestión administrativa y la actividad inspectora.