Espionaje empresarial: ¿qué conductas son delito y cómo proteger los secretos de empresa?
¿Qué es el espionaje empresarial y dónde se regula?
El artículo 278 del Código Penal regula el llamado delito de espionaje empresarial. Se trata de un delito que puede cometer cualquier persona, sin que sea necesario que guarde una especial relación laboral o societaria con la empresa que sufre el espionaje.
El espionaje empresarial consiste en apoderarse de datos, documentos escritos o electrónicos, soportes informáticos u otros objetos con la finalidad de descubrir un secreto de empresa.
La pena prevista para este delito es de prisión de dos a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses.
Además, si los secretos descubiertos se difunden, revelan o ceden a terceros, se puede imponer la pena de prisión de tres a cinco años y multa de doce a veinticuatro meses.
Todo ello, sin perjuicio de las penas que pudieran corresponder por el apoderamiento o destrucción de los soportes informáticos.
Espionaje empresarial: qué se considera secreto de empresa
El Código Penal no define expresamente qué debe entenderse por secreto de empresa. La Sentencia del Tribunal Supremo de 12 de mayo de 2008 entendió que se trata de un concepto dinámico.
La jurisprudencia ha venido estableciendo que el secreto de empresa abarca no solo los datos relativos a la técnica de los procedimientos de producción, sino también los relativos al comercio o a la organización del negocio de que se trate.
Por tanto, pueden considerarse secretos de empresa aquellos conocimientos, informaciones, técnicas, modelos organizativos o estrategias del ámbito empresarial sobre los que existe una voluntad clara de mantenerlos ocultos.
Asimismo, la Ley 1/2019, de 20 de febrero, de Secretos Empresariales, refuerza la protección de este tipo de información, al considerar secreto empresarial cualquier información o conocimiento, incluido el tecnológico, científico, industrial, comercial, organizativo o financiero, que reúna los requisitos legalmente previstos.
Ejemplos habituales de espionaje empresarial
Podemos citar como ejemplos de información susceptible de integrar un secreto de empresa los siguientes:
- Listas de clientes.
- Listas de proveedores.
- Técnicas de explotación o venta de un producto.
- Estrategias financieras.
- Técnicas y modalidades de fijación de precios y descuentos.
- Precios de adquisición de productos.
- Márgenes de ganancias o beneficios, variables de unos productos a otros.
- Franjas horarias en las que se venden más productos.
Igualmente, se integraría en este concepto aquella información relativa a la organización interna y a las relaciones de la empresa, como por ejemplo:
- Proyectos de expansión comercial.
- Proyectos de reestructuración.
- Datos sobre la situación contable y financiera de la empresa.
- Relaciones de la empresa con el personal.
- Volumen de producción.
- Análisis financieros o de mercado.
Espionaje empresarial y competencia desleal
Por otra parte, la Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal, en su artículo 13, señala que se considera desleal la divulgación o explotación, sin autorización de su titular, de secretos industriales o de cualquier otra especie de secretos empresariales.
Esta conducta puede producirse tanto cuando se haya accedido a dichos secretos de forma legítima, pero con deber de reserva, como cuando el acceso se haya producido de forma ilegítima.
Por tanto, el espionaje empresarial puede tener consecuencias no solo en el ámbito penal, sino también desde la perspectiva de la competencia desleal y de la protección civil de los secretos empresariales.
La prueba pericial informática en casos de espionaje empresarial
En la actualidad, gran parte de los actos de apoderamiento se producen a través del uso de medios informáticos.
Por ello, la principal prueba que deberá practicarse en muchos procedimientos será una prueba pericial informática, dirigida a verificar, entre otros extremos:
- Los accesos a los sistemas de información de la empresa.
- El acceso a archivos o carpetas confidenciales.
- La realización de descargas.
- La copia, extracción o envío de documentación empresarial.
- El uso indebido de soportes informáticos o dispositivos externos.
Esta prueba resulta especialmente relevante para acreditar la existencia del acceso, la trazabilidad de la conducta y la posible apropiación de información confidencial.
Conclusión: cómo proteger a la empresa frente al espionaje empresarial
El espionaje empresarial puede afectar a activos esenciales de una compañía, como su cartera de clientes, sus estrategias comerciales, sus datos financieros, sus procesos internos o sus proyectos de expansión.
Por ello, resulta fundamental que las empresas adopten medidas preventivas para proteger su información confidencial, delimiten adecuadamente quién puede acceder a ella y actúen con rapidez ante cualquier indicio de sustracción, revelación o uso indebido de secretos empresariales.
FAQ sobre espionaje empresarial
¿Qué es el espionaje empresarial?
El espionaje empresarial es una conducta que consiste en apoderarse de datos, documentos escritos o electrónicos, soportes informáticos u otros objetos con la finalidad de descubrir un secreto de empresa.
¿Dónde se regula el delito de espionaje empresarial?
El delito de espionaje empresarial se regula en el artículo 278 del Código Penal, dentro de los delitos relativos al mercado y a los consumidores.
¿Quién puede cometer un delito de espionaje empresarial?
El delito de espionaje empresarial puede cometerlo cualquier persona. No es necesario que exista una relación laboral, mercantil o societaria con la empresa afectada.
¿Qué pena tiene el delito de espionaje empresarial?
La pena prevista es de prisión de dos a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses. Si los secretos descubiertos se difunden, revelan o ceden a terceros, la pena puede aumentar a prisión de tres a cinco años y multa de doce a veinticuatro meses.
¿Qué se considera secreto de empresa?
El secreto de empresa puede incluir información técnica, comercial, organizativa o financiera que la empresa quiere mantener reservada. Por ejemplo, listas de clientes, proveedores, estrategias de precios, márgenes comerciales, proyectos de expansión, datos financieros o análisis de mercado.
¿Una lista de clientes puede ser un secreto de empresa?
Sí. Una lista de clientes puede considerarse secreto de empresa si tiene valor empresarial, no es fácilmente accesible y la empresa ha adoptado medidas para mantenerla protegida.
¿El espionaje empresarial puede cometerse por medios informáticos?
Sí. Actualmente, muchos casos de espionaje empresarial se producen mediante accesos indebidos a sistemas informáticos, descargas de archivos, copias de documentación confidencial o uso no autorizado de dispositivos externos.
¿Qué importancia tiene la prueba pericial informática?
La prueba pericial informática es clave para acreditar accesos a sistemas, descargas, copia de archivos, uso de soportes externos o cualquier otra actuación relacionada con la obtención indebida de información empresarial.
¿El espionaje empresarial también puede ser competencia desleal?
Sí. La divulgación o explotación no autorizada de secretos empresariales puede constituir también un acto de competencia desleal, especialmente cuando se utiliza información confidencial obtenida legítimamente con deber de reserva o de forma ilegítima.
¿Cómo puede una empresa protegerse frente al espionaje empresarial?
Una empresa puede protegerse implantando medidas como protocolos de confidencialidad, control de accesos, contratos con cláusulas de reserva, políticas internas de seguridad, trazabilidad documental y auditorías informáticas periódicas.
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