Reducción por reserva de capitalización

Aunque en Devesa la mayoría de nuestros clientes son empresarios o socios que ostentan el control accionarial de sus compañías, en la práctica mercantil nos encontramos con otra realidad societaria bastante frecuente: situaciones en las que existe un socio minoritario con la sensación de haber quedado completamente bloqueado frente al poder del socio mayoritario en el marco de un conflicto societario.

Se trata de situaciones habituales tanto en sociedades limitadas (SL) como en sociedades anónimas (SA), especialmente cuando el socio mayoritario coincide además con el administrador de la sociedad. En muchos de estos casos conflictivos, el socio minoritario suele verse apartado de la gestión, ninguneado en cualquier tipo de decisión de su compañía y, en numerosas ocasiones, sin acceso a información relevante sobre lo que sucede dentro de la empresa, entre otras muchas casuísticas.

Conflicto societario y abuso de la mayoría en la empresa

Uno de los errores frecuentes es pensar que tener la mayoría del capital social de una empresa permite actuar sin límites legales. Sin embargo, disponer de la mayoría no elimina los derechos del socio minoritario ni autoriza a utilizar la sociedad en beneficio exclusivamente personal.

En la práctica, son relativamente habituales situaciones tales como:

  • La presentación de las cuentas anuales en el Registro Mercantil sin que ni siquiera se haya celebrado la Junta General Ordinaria anual de la compañía.
  • La existencia de certificaciones firmadas por el administrador sin acta aprobada y/o sin Junta celebrada.
  • El pago de gastos personales del socio administrador con cargo a las cuentas de la sociedad.
  • La contratación o retribución de familiares que realmente no trabajan en la empresa.
  • La negativa sistemática a facilitar documentación e información solicitada por el resto de socios.
  • El bloqueo permanente del reparto de dividendos.

Son muchas las ocasiones en las que un socio minoritario nos traslada estar viviendo esta situación de conflicto con una sensación de impotencia, pensando que “no puede hacer nada” porque no tiene mayoría en el capital social. Sin embargo, jurídicamente dispone de herramientas muy relevantes para ejercitar y proteger sus derechos.

Derechos del socio minoritario en un conflicto societario

Uno de los principales derechos del socio minoritario es el derecho de información, reconocido expresamente en los artículos 196 y 272 de la Ley de Sociedades de Capital (LSC). Conforme a dicha normativa, entre otra aplicable, el socio puede solicitar documentación societaria, formular preguntas y analizar las cuentas anuales antes y durante la celebración de la Junta General.

Y esto es clave porque muchas irregularidades dejan rastro documental. Facturas, movimientos bancarios, gastos injustificados, pagos personales del administrador o retribuciones encubiertas a familiares suelen aparecer reflejados, directa o indirectamente, en la contabilidad social.

Además del derecho de información, la LSC reconoce al socio minoritario otros mecanismos relevantes de protección. Entre ellos, destacan:

  • El derecho a solicitar la convocatoria de Junta General (artículo 168 LSC) cuando represente al menos el 5 % del capital social.
  • El derecho a impugnar acuerdos sociales contrarios a la ley o lesivos para el interés social (artículo 204 LSC).
  • El derecho a ejercitar acciones de responsabilidad contra el administrador (artículos 236 y siguientes LSC).
  • El derecho de separación por falta de distribución de dividendos previsto en el artículo 348 bis LSC.

Todos estos instrumentos permiten al socio minoritario fiscalizar la gestión de la compañía y defender sus intereses frente a posibles abusos de la mayoría.

La judicialización del conflicto societario como mecanismo de presión

Conforme a lo indicado, el socio minoritario también puede impugnar judicialmente acuerdos sociales cuando sean contrarios a la ley, a los estatutos o lesionen el interés social en beneficio de uno o varios socios.

Aquí cobran especial relevancia situaciones ya citadas como:

  • Juntas inexistentes o mal convocadas.
  • Aprobación irregular de cuentas.
  • Certificaciones inexactas o no reales remitidas al Registro Mercantil.
  • Operaciones vinculadas no transparentes.
  • Remuneraciones abusivas del administrador.

En la práctica, la posibilidad de judicializar estas actuaciones suele convertirse en un mecanismo de presión muy eficaz para el socio minoritario, a través del cual muchas veces se consigue la transparencia de la información buscada.

El socio mayoritario normalmente quiere evitar procedimientos que puedan derivar en auditorías, requerimientos de documentación o responsabilidades personales cuando hubiera cometido una o varias irregularidades.

Responsabilidad del administrador en un conflicto societario

En muchos casos, el socio mayoritario coincide con el administrador de la sociedad, y esto resulta especialmente relevante porque el administrador tiene deberes legales de diligencia, lealtad y cumplimiento normativo, entre otras obligaciones.

Determinadas conductas pueden dar lugar a acciones civiles de responsabilidad por daños causados a la sociedad o a los socios. Sin embargo, en los supuestos más graves, como falsedad documental, administración desleal o falseamiento de cuentas anuales, la actuación del administrador podría incluso tener relevancia penal.

El objetivo real del socio minoritario en muchos conflictos societarios

Aunque es algo que muchas veces se niega inicialmente, en numerosos conflictos societarios el objetivo final del minoritario no es mantenerse indefinidamente en guerra con el mayoritario ni transparentar toda la información opaca hasta ese momento, sino conseguir una salida razonable y económicamente justa.

El problema radica en que el socio que ostenta el control de la compañía por su porcentaje mayoritario suele intentar comprar o valorar las participaciones a un precio muy inferior a su valor real de mercado, aprovechando precisamente la falta de información del minoritario o la falta de liquidez que poco a poco va lastrándole económicamente, por ejemplo, tras su despido o tras años sin reparto de dividendos.

Cómo afrontar un conflicto societario siendo socio minoritario

En conclusión, y a la vista de todo lo anterior, ante situaciones de abuso de la posición dominante de uno de los socios, resulta esencial para cualquier socio minoritario definir una estrategia jurídica sólida para afrontar el conflicto societario, acreditar y documentar correctamente las irregularidades existentes y, en paralelo, trabajar en una adecuada valoración de la compañía para cuando llegue el momento de la negociación.

FAQ – Conflicto societario y socio minoritario

¿Qué puede hacer un socio minoritario ante un conflicto societario?

El socio minoritario dispone de diferentes herramientas legales para proteger sus derechos, como solicitar información societaria, impugnar acuerdos sociales, exigir responsabilidades al administrador o solicitar la convocatoria de Junta General.

¿Puede el socio mayoritario tomar decisiones sin contar con el minoritario?

No. Aunque tenga la mayoría del capital social, el socio mayoritario debe actuar respetando la ley, los estatutos sociales y los derechos del resto de socios.

¿Qué derechos tiene el socio minoritario en una sociedad limitada o anónima?

Entre otros, el socio minoritario tiene derecho de información, derecho a impugnar acuerdos sociales, derecho a solicitar la convocatoria de Junta y, en determinados casos, derecho de separación por falta de reparto de dividendos.

¿Qué ocurre si no se facilita información al socio minoritario?

La negativa injustificada a facilitar documentación o información societaria puede constituir una vulneración de derechos y servir de base para futuras acciones judiciales.

¿Puede un socio minoritario impugnar acuerdos sociales?

Sí. Puede impugnar acuerdos contrarios a la ley, a los estatutos o que lesionen el interés social en beneficio de uno o varios socios.

¿Qué responsabilidades tiene el administrador de la sociedad?

El administrador tiene deberes de diligencia, lealtad y transparencia. Si incumple sus obligaciones, puede responder civilmente e incluso penalmente en determinados supuestos graves.

¿Qué irregularidades suelen aparecer en un conflicto societario?

Algunas situaciones frecuentes son la aprobación irregular de cuentas, gastos personales cargados a la sociedad, bloqueo del reparto de dividendos, operaciones vinculadas no transparentes o juntas mal convocadas.

¿Puede un socio minoritario salir de la sociedad?

Sí. En muchos conflictos societarios, el objetivo final del minoritario es negociar una salida económicamente justa mediante la venta de sus participaciones a valor de mercado.

¿Qué importancia tiene la valoración de la empresa en estos conflictos?

La valoración resulta clave para evitar que el socio mayoritario intente adquirir las participaciones del minoritario por debajo de su valor real.

¿Cuándo conviene acudir a asesoramiento jurídico en un conflicto societario?

Es recomendable buscar asesoramiento jurídico desde el inicio del conflicto para definir una estrategia adecuada, recopilar pruebas y proteger correctamente los derechos del socio minoritario.

¿Necesita asesoramiento? Acceda a nuestra área relacionada con los conflictos societarios:

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