La empresa ante la digitalización: perspectivas legales.
La sociedad evoluciona a un ritmo vertiginoso en el que todo está conectado, desde los aspectos más simples hasta los más complejos. En este contexto, la empresa ante la digitalización se enfrenta a un proceso de transformación constante, donde la tecnología afecta a la forma en la que las organizaciones gestionan sus recursos, se relacionan con sus clientes y afrontan sus obligaciones legales.
Por ejemplo, los alumnos tienen acceso a más información que la conocida por sus profesores. El conocimiento se duplicaba cada 18 meses en 2017, en 2020 cada 76 días, y hasta los médicos son interrogados por sus propios pacientes.
La empresa ante la digitalización debe adaptarse a esta evolución tecnológica, no solo desde un punto de vista operativo, sino también desde una perspectiva jurídica, ya que la transformación digital plantea nuevos retos relacionados con la regulación, la privacidad, los contratos y la seguridad de la información.
La empresa ante la digitalización: transformación de los procesos empresariales
Así, como todo fenómeno, la digitalización tiene consecuencias políticas, económicas y sociales. En el caso de la empresa, la empresa ante la digitalización implica una integración de la tecnología en los procesos de dirección de la compañía, a través de una visión que impregna toda la organización.
Asimismo, en cuanto a los procesos internos, el sistema de software SAP ha aterrizado definitivamente en las empresas para optimizar sus recursos en lo que a gestión se refiere. La robótica está teniendo un peso importante en la producción tanto de bienes como de servicios, así como la relevancia que ha adquirido el Cuadro de Mando Integral (CMI) en la evaluación de los objetivos y resultados de la empresa.
Además, la transformación digital de la empresa ha generado que esta se aplique en el punto de contacto con el cliente, así como el surgimiento de nuevos productos y la reconsideración de los propios modelos de negocio mediante la aplicación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) (Uber, Airbnb, Spotify).
De esta forma, la empresa ante la digitalización no solo modifica sus procesos internos, sino también la manera en la que desarrolla su actividad económica y se relaciona con el mercado.
Asimismo, nos encontramos ante un proceso de digitalización sectorializada, que afecta a diferentes ámbitos económicos. Por un lado, encontramos la digitalización del sector financiero (Fintech); la regulación del cumplimiento (Regtech); el sector asegurador (Insurtech) o la gestión de impuestos (Taxtech).
La empresa ante la digitalización: nuevos retos legales y jurídicos
La velocidad de estos cambios obliga a revisar conceptos jurídicos tradicionales relacionados con la propiedad intelectual, el mercado, los consumidores y la ciberseguridad.
En este sentido, la empresa ante la digitalización debe analizar cómo adaptar sus obligaciones legales a un entorno tecnológico en constante evolución.
En cuanto a la propiedad intelectual, es importante tener en cuenta:
- La compensación por copia privada a través del denominado “canon digital”.
- La digitalización como acto de reproducción.
- La puesta a disposición del público de contenidos a través de Internet o intranets como acto de comunicación pública.
- Las medidas tecnológicas y la gestión de derechos digitales.
Por otro lado, desde el punto de vista contractual, observamos cómo están surgiendo contratos digitales, predominando el uso de la firma online y del certificado digital, e incluso el nacimiento de los denominados “smart contracts” o contratos inteligentes.
Asimismo, la Administración Pública también se ha sumado al proceso de digitalización implementando la comunicación telemática y digitalizando los procesos de gestión y organización.
Los procedimientos contencioso-administrativos también se han unido a esta corriente implantando la firma digital, la utilización del sistema LexNET y la implementación de procedimientos de subastas online.
La empresa ante la digitalización y la protección de datos: el nuevo enfoque de privacidad
Más allá del pretendido obstáculo al desarrollo económico derivado de la regulación del RGPD (Reglamento General de Protección de Datos), y de la polémica sobre el abuso de las compañías digitales sobre nuestros datos, la empresa ante la digitalización debe adaptarse a este reglamento y garantizar una adecuada gestión de la información personal.
Según un estudio de Cisco, en 2020 habría 50.000.000.000 de dispositivos conectados a Internet, frente a 7.000.000.000 de personas en el mundo.
Este dato obliga a fabricantes y compañías tecnológicas a prever e introducir en la cadena de fabricación una metodología de diseño y pruebas que garantice tanto la funcionalidad de los dispositivos como la protección de los usuarios ante ciberamenazas que puedan provocar daños en la privacidad, intimidad o seguridad de los ciudadanos.
¿Cómo se implanta este nuevo enfoque “privacy by design” (PBD)?
Mediante la implantación en las compañías de un Plan de Prevención de Riesgos en Privacidad (PPP) basado en:
- Auditoría de la compañía.
- Diseño de un mapa de riesgos.
- Elaboración e implementación de un programa de cumplimiento.
- Modelo de respuesta.
- Revisión del programa de cumplimiento.
Así que, ¿por qué no convertirlo en una oportunidad?
Como todo proceso, el cumplimiento normativo, cada vez más complejo y exigente, puede ser mejorado gracias a la digitalización. De esta forma, la empresa ante la digitalización puede convertir la adaptación normativa en un elemento diferenciador frente a sus competidores.
La empresa ante la digitalización: ciberseguridad y protección empresarial
Los ciberataques a gran escala pueden provocar un enfrentamiento cibernético a nivel mundial, en el que estaría en juego el control de activos comerciales, infraestructuras de energía y seguridad, medios de transporte, etcétera.
A pesar de las consecuencias de este tipo de acontecimientos, nos encontramos con que existen muy pocos acuerdos internacionales al respecto.
Todo indica que este tipo de ataques van a ser cada vez más frecuentes y, en consecuencia, para combatirlos los gobiernos van a monitorizar todavía un mayor número de datos personales de los ciudadanos.
Ante esta situación, la empresa ante la digitalización tiene la necesidad de reforzar sus sistemas de ciberseguridad y proteger sus activos digitales, tratando de evitar casos de espionaje o sabotaje.
Mientras tanto, el público es cada vez más escéptico y quiere tener un mayor control sobre sus datos personales, lo que puede dificultar la labor de gobiernos y empresas.
FAQ: La empresa ante la digitalización: perspectivas legales
¿Qué implica la empresa ante la digitalización desde un punto de vista legal?
La empresa ante la digitalización debe afrontar una transformación que no solo afecta a sus procesos internos y modelos de negocio, sino también a sus obligaciones jurídicas. La incorporación de nuevas tecnologías obliga a las empresas a revisar aspectos como la protección de datos, la propiedad intelectual, los contratos digitales, la ciberseguridad y el cumplimiento normativo
¿Cómo afecta la digitalización a los procesos internos de una empresa?
La digitalización empresarial permite optimizar la gestión y organización de las compañías mediante herramientas tecnológicas como sistemas de software, robótica o el Cuadro de Mando Integral (CMI). Además, la aplicación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ha generado nuevos productos, servicios y modelos de negocio.
¿Qué retos legales plantea la digitalización de una empresa?
Entre los principales retos legales de la digitalización destacan la adaptación de la normativa sobre propiedad intelectual, contratación digital, protección de consumidores, privacidad, protección de datos y ciberseguridad.
Las empresas deben revisar sus procedimientos internos para garantizar que el uso de la tecnología cumple con las obligaciones legales aplicables.
¿Qué importancia tiene el RGPD para la empresa ante la digitalización?
El RGPD (Reglamento General de Protección de Datos) obliga a las empresas a adaptar sus sistemas y procesos para garantizar una correcta protección de los datos personales.
En un contexto de transformación digital, las compañías deben implementar medidas que permitan gestionar los riesgos derivados del tratamiento de información personal y garantizar los derechos de los usuarios.
¿Qué significa el concepto “privacy by design” o privacidad desde el diseño?
El concepto “privacy by design” (PBD) implica incorporar la protección de datos desde el inicio del diseño de productos, servicios y procesos tecnológicos.
Para ello, las empresas pueden desarrollar un Plan de Prevención de Riesgos en Privacidad (PPP) basado en elementos como la auditoría de la compañía, el mapa de riesgos, la implementación de programas de cumplimiento y la revisión periódica de dichos programas.
¿Qué son los contratos digitales y los smart contracts?
Los contratos digitales son aquellos acuerdos realizados mediante herramientas tecnológicas, utilizando sistemas como la firma electrónica o los certificados digitales.
Dentro de esta evolución tecnológica también han surgido los denominados “smart contracts” o contratos inteligentes, que permiten automatizar determinadas obligaciones contractuales mediante tecnología.
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