Isabel Cano aborda cómo afectan los conflictos entre socios a las empresas en Información
Los conflictos entre socios pueden surgir incluso en las empresas que atraviesan una buena situación y cuentan con perspectivas de crecimiento. Las discrepancias sobre la estrategia, el reparto de dividendos, la entrada de familiares o el futuro de la compañía pueden terminar afectando a la toma de decisiones si no existen mecanismos adecuadas para gestionarlos.
Isabel Cano, asociada senior en el departamento de Mercantil de Devesa Abogados, analiza en esta entrevista en Información las principales situaciones que pueden generar estos conflictos societarios y las vías para resolverlos.
Según destaca Cano, para evitar los conflictos entre socios se deben establecer reglas claras con anterioridad, ya que «el problema surge cuando no existen mecanismos adecuados para resolver esas diferencias y la relación empieza a condicionar el funcionamiento de la compañía», señala en la entrevista la abogada.
Qué tipos de conflictos societarios existen
Tal y como explica la asociada senior de Devesa Abogados, no hay una lista tasada de conflictos entre socios. Para las empresas familiares, algunos ejemplos de conflictos societarios podrían ser aquellas disputas que están relacionados con la sucesión o el relevo generacional -Isabel Cano menciona una empresa históricamente gestionada por los padres que, tras su fallecimiento, es heredada por los hijos-, la asunción de cargos o la contratación de personas vinculadas, especialmente cuando no se han definido previamente las reglas de entrada y salida o cómo funcionan los roles.
Pero, como explica Isabel Cano, los conflictos entre socios no son exclusivos de la empresa familiar. En compañías creadas por varios emprendedores también puede surgir este tipo de enfrentamientos cuando sus principales administradores tienen planes distintos.
Un socio quiere crecer y otro prefiere mantener el negocio en su dimensión actual; uno quiere repartir dividendos y otro prefiere reinvertir o cuando un socio discrepa en la contratación de determinados directivos o considera que su función no se corresponden con su participación en la sociedad son algunos ejemplos de conflictos entre socios.
Cómo se puede solucionar
La abogada ofrece en la entrevista las principales claves para solucionar este tipo de confrontamientos. En primer lugar, se debe determinar dónde está realmente el problema. «No es lo mismo una discrepancia sobre una de cisión concreta que una ruptura de la confianza entre los socios o un bloqueo estructural de la compañía», indica Cano en la entrevista.
Una vez identificado la raíz de la disputa, hay varias vías para poder solucionar los conflictos entre negocios: negociación, mediación, modificación de las reglas de gobierno, reorganización de las participaciones o la salida de uno de los socios. Según explica la asociada senior, es determinante para la elección de alguno de estos mecanismo seguir lo acordado en los estatutos sociales y los patos de socios.
Otra cuestión a tener en cuenta para solucionar los conflictos entre socios, según Cano, es evitar perder el tiempo: «La clave está en que estos mecanismos se diseñen cuando existe todavía una relación de confianza. Es mucho más sencillo acordar cómo se resolverá un posible bloqueo cuando los socios están de acuerdo que intentar establecer las reglas cuando el bloqueo ya se ha producido», incide Cano.
Cómo se pueden prevenir los conflictos entre socios antes de que aparezcan
La prevención de los conflictos entre socios pasa por establecer con antelación unas reglas claras sobre aquellas situaciones que pueden alterar en el futuro la relación entre los propietarios de una compañía. Como explica Isabel Cano, muchas empresas dedican tiempo a planificar su crecimiento, sus inversiones o su estrategia comercial, pero no siempre hacen lo mismo con la forma en la que deberán actuar sus socios ante determinados escenarios.
Cuestiones como qué ocurre si uno de los socios quiere vender su participación, cómo se actuará ante el fallecimiento de uno de ellos, si podrán incorporarse sus herederos, cómo se decidirán las ampliaciones de capital o qué criterio se seguirá para repartir o reinvertir los beneficios conviene abordarlas cuando todavía existe una relación de confianza.
En el caso de las empresas familiares, esta planificación adquiere todavía más importancia. Los protocolos familiares permiten anticipar cuestiones como la sucesión, la entrada de familiares en la compañía, la profesionalización de la gestión o las condiciones para transmitir las participaciones, reduciendo el riesgo de que un desacuerdo familiar termine trasladándose al negocio.
Para Cano, el objetivo no es intentar prever todas las situaciones posibles, sino disponer de mecanismos que permitan gestionarlas de forma ordenada cuando aparezcan. En este sentido, un buen pacto de socios debe entenderse como una herramienta para ordenar las relaciones entre los socios y proteger la continuidad de la empresa, evitando que una discrepancia acabe convirtiéndose en un bloqueo que comprometa una compañía viable y con futuro.
Puede leer la entrevista completa en el siguiente enlace.