Meses sin contrato: ¿se pierde la antigüedad laboral?
Durante años, muchas empresas venían entendiendo que, si entre dos contratos transcurría un periodo de tiempo suficientemente amplio, la antigüedad laboral comenzaba de nuevo.
La reciente Sentencia del Tribunal Supremo 330/2026, de 27 de marzo, vuelve a desmontar esa lógica automática y obliga a analizar cada trayectoria laboral en su conjunto. La resolución recuerda que la antigüedad puede retrotraerse al primer contrato temporal, incluso cuando ha habido interrupciones de cierta duración, si del examen global de la relación laboral no se considera rota la unidad esencial del vínculo.
Este pronunciamiento resulta especialmente relevante para las compañías que recurren a contrataciones temporales, refuerzos estacionales y campañas periódicas, pues tiene importantes consecuencias económicas. La antigüedad afecta directamente al cálculo de las indemnizaciones por despido, los complementos salariales y las promociones profesionales, entre otras cuestiones.
También tiene impacto en las operaciones corporativas, reestructuraciones y procesos de due diligence, en los que la correcta identificación de la antigüedad laboral puede modificar de forma sustancial las contingencias económicas.
Antigüedad laboral y doctrina de la unidad esencial del vínculo
El conflicto aparece cuando una persona ha trabajado para la misma empresa mediante varios contratos separados por periodos sin prestación de servicios y reclama que su antigüedad se compute desde la primera contratación.
Ante este supuesto, lo relevante ya no es únicamente cuánto tiempo ha pasado entre una contratación y otra, sino si, analizando la relación laboral en su conjunto, puede apreciarse que existe una continuidad sustancial. Por consiguiente, el mero transcurso de varios meses entre contratos no implica necesariamente que la antigüedad desaparezca.
Esto es lo que la jurisprudencia denomina doctrina de la unidad esencial del vínculo. Su finalidad es evitar que una sucesión formal de contratos o de interrupciones oculte una relación laboral continuada.
Ahora bien, ello no significa que toda contratación sucesiva deba considerarse automáticamente una única relación. Cada caso exige valorar todas sus circunstancias.
El asunto concreto resuelto por el Tribunal Supremo resulta especialmente ilustrativo. El trabajador había prestado servicios para la misma empresa mediante cinco contratos temporales desde 1988, hasta acceder posteriormente a la condición de trabajador indefinido en 1995.
Entre las contrataciones existieron interrupciones de 36 días, otras superiores a tres meses y una última de aproximadamente nueve meses. Aun así, el Tribunal Supremo reconoce la antigüedad desde el primer contrato temporal.
¿Una interrupción de nueve meses mantiene siempre la antigüedad laboral?
No. El Tribunal Supremo no establece un nuevo plazo ni afirma que nueve meses sean irrelevantes. Tampoco fija un umbral temporal aplicable a todos los casos, sino que rechaza que exista una regla automática.
En el asunto analizado, se comparó esa interrupción con la duración total de la relación examinada. En concreto, los 274 días sin contrato representaban únicamente el 2,63 % de un periodo superior a 10.000 días, por lo que la pausa no fue considerada suficientemente significativa para romper la continuidad.
Ese porcentaje tampoco debe interpretarse como un nuevo umbral matemático, pues, al menos por el momento, no existe una cifra a partir de la cual la antigüedad laboral se conserve o desaparezca. De nuevo, cada caso deberá analizarse individualmente.
Factores para determinar si se conserva la antigüedad laboral
Entre otros elementos, será necesario valorar:
- La duración total de la relación laboral.
- El tiempo efectivamente trabajado.
- El número y la duración de las interrupciones.
- La identidad de las funciones desempeñadas.
- La causa de cada contratación.
- Las previsiones del convenio colectivo aplicable.
- La posible existencia de fraude en la contratación.
- Cualquier otra circunstancia relevante para determinar si se mantiene la continuidad del vínculo.
Cuando existe fraude en la contratación temporal, la interrupción debe tener una entidad todavía mayor para romper el vínculo. La doctrina judicial pretende evitar que la empresa obtenga una ventaja derivada de una utilización irregular de la temporalidad.
Por qué la antigüedad laboral es relevante para las empresas
El reconocimiento de una antigüedad superior a la reflejada en nómina no es una cuestión meramente administrativa. Puede:
- Incrementar la indemnización por despido.
- Activar complementos vinculados a los años de servicio.
- Afectar a promociones o derechos de preferencia.
- Generar atrasos salariales.
- Alterar los cálculos incluidos en provisiones.
- Modificar la valoración de las contingencias laborales.
Este riesgo es especialmente visible en sectores con necesidades recurrentes de contratación, como la hostelería, el turismo, el comercio y la logística, así como en aquellos con actividades estacionales.
También puede afectar a empresas inmersas en procesos de adquisición, fusión o reorganización, en los que una antigüedad incorrectamente calculada puede convertirse en un pasivo laboral inesperado.
Qué deben revisar las compañías para calcular la antigüedad laboral
La respuesta empresarial ya no puede limitarse a comprobar la fecha que figure en la nómina. Lo más aconsejable es:
- Reconstruir la cadena contractual completa.
- Contrastarla con las altas y bajas en la Seguridad Social.
- Identificar las funciones realizadas.
- Verificar la causa de cada contrato.
- Analizar si las interrupciones respondieron a una ruptura efectiva o fueron únicamente formales.
Asimismo, como hizo el propio Tribunal Supremo, también resulta aconsejable calcular los días totales de vinculación y el porcentaje que representan las interrupciones sobre la duración global de la relación.
La antigüedad laboral en los procesos de due diligence
En procesos de compraventa, inversión o refinanciación, esta revisión debe incorporarse a la due diligence laboral, pues una antigüedad infravalorada puede convertirse en un pasivo oculto, especialmente cuando afecta a colectivos amplios o a trabajadores con salarios elevados.
Por ello, convendría simular el impacto económico de la antigüedad que podría llegar a reconocer un tribunal.
Conclusiones sobre la antigüedad laboral entre contratos
En resumen, dejar pasar varios meses entre contratos no garantiza que la antigüedad laboral vuelva a cero.
La mejor defensa empresarial no consiste en confiar en un determinado plazo, sino en documentar correctamente las causas de la contratación, auditar las trayectorias laborales previas y anticipar su impacto económico antes de que la cuestión llegue a los tribunales.
FAQ sobre la antigüedad laboral
¿La antigüedad laboral se pierde cuando termina un contrato?
No necesariamente. La finalización de un contrato y la posterior celebración de otro no implican de forma automática que la antigüedad laboral comience de nuevo. Debe analizarse si, atendiendo al conjunto de la trayectoria profesional, se mantiene la unidad esencial del vínculo.
¿Cuánto tiempo debe pasar entre contratos para que se pierda la antigüedad laboral?
No existe un plazo fijo aplicable a todos los casos. El Tribunal Supremo rechaza establecer una regla automática basada exclusivamente en el tiempo transcurrido entre contratos. La duración de la interrupción debe valorarse junto con el resto de las circunstancias de la relación laboral.
¿Una interrupción de nueve meses rompe la antigüedad laboral?
No siempre. En el caso analizado por el Tribunal Supremo, una interrupción aproximada de nueve meses no fue suficiente para romper la continuidad del vínculo. Sin embargo, esto no significa que cualquier pausa de esa duración deba considerarse irrelevante.
¿Qué es la doctrina de la unidad esencial del vínculo?
Es una doctrina jurisprudencial que permite considerar que varios contratos sucesivos forman parte de una única relación laboral cuando existe una continuidad sustancial entre ellos. Su finalidad es evitar que una sucesión formal de contratos o interrupciones oculte una relación laboral continuada.
¿Qué factores se tienen en cuenta para calcular la antigüedad laboral?
Entre otros elementos, se valoran la duración total de la relación, el tiempo efectivamente trabajado, el número y la duración de las interrupciones, las funciones desempeñadas, la causa de cada contratación, el convenio colectivo aplicable y la posible existencia de fraude en la contratación temporal.
¿El porcentaje que representan las interrupciones determina la antigüedad?
No. El porcentaje que representan los periodos sin contrato sobre la duración total de la relación puede ser un elemento relevante, pero no constituye un umbral matemático. Debe analizarse junto con el resto de las circunstancias del caso.
¿Qué ocurre si existió fraude en la contratación temporal?
Cuando existe fraude en la contratación, la interrupción debe tener una entidad especialmente relevante para romper la continuidad del vínculo. La jurisprudencia trata de evitar que la empresa obtenga una ventaja derivada del uso irregular de contratos temporales.
¿Cómo afecta la antigüedad laboral a la indemnización por despido?
Una antigüedad superior a la reconocida por la empresa puede incrementar la indemnización por despido, ya que esta se calcula teniendo en cuenta, entre otros elementos, el tiempo de prestación de servicios.
¿Puede una antigüedad incorrecta generar otras consecuencias económicas?
Sí. También puede afectar a complementos salariales, promociones profesionales, derechos de preferencia, atrasos, provisiones contables y otras contingencias laborales.
¿Qué sectores están más expuestos a este riesgo?
El riesgo es especialmente relevante en sectores con contrataciones temporales o recurrentes, como la hostelería, el turismo, el comercio, la logística y las actividades estacionales.
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